Una alumna que se equivoca

Escribir emails tiene muchas cosas buenas.

No una ni dos.

Muchas.

Una de ellas es que recibes bastantes respuestas.

Y no son los típicos comentarios que se dejan en una red social.

Son respuestas con fundamento, como diría Arguiñano.

 

Mira.

Esta respuesta que te voy a dejar aquí es de Elena, una alumna de mi programa reactividad.

No es una respuesta inventada, ni solicitada por mí.

Elena no se lleva nada por enviarme esa respuesta.

Es una respuesta real, porque a ella le salió de dentro.

Ahora puedes creerme o no, pero la respuesta es real.

Copio y pego:

«Hola Fer,
Llevamos un mes siguiendo el curso de reactividad, y quería comentarte cómo nos va.
El cambio en Teo ha sido increíble, y desde la primera semana. Ahora no ataca a todos los perros que ve, incluso cuando encontramos alguno con el que sí reacciona (pocos ya, pero alguno hay), ¡es posible sacarle de esa situación fácilmente! Antes, ni de broma. Ya no da vueltas y muerde lo primero que pilla, simplemente con un «vamos Teo» en tono alegre y un trocito de chuche vuelve a su ser.
Seguimos trabajando a diario con él, aún nos queda mucho, pero sabemos que por fin, después de 3 entrenadores que no sirvieron para nada e incluso uno para empeorarlo, estamos yendo por buen camino gracias a ti.

Un millón de gracias».


De todo lo que ha dicho Elena, solo se equivoca en una cosa.

No está yendo por buen camino gracias a mí, sino a su trabajo con Teo.

Si en algo he podido contribuir en ese cambio, pues me alegro un montón.

Pero el verdadero mérito es de Elena y Teo.

Los dos son alumnos de este programa que igual te interesa:

Programa reactividad

FER educador canino

FER educador canino