El perro que te monta para dominarte

A ver.

Ayer fui a dar una clase presencial e igual eso ya lo sabes.

Lo que no sabes es esto que te quiero contar.

Mira.

 

Da gusto dar clase a personas que piensan con su propia cabeza.

Que aplican el sentido común y saben decir que no.

Como esta alumna de ayer que dijo no a bastantes adiestradores antes de hablar conmigo.

No a uno ni a dos, sino a bastantes.

Les dijo que no porque sus propuestas no resonaban lo suficiente con su corazón.

Esto para mí es de avanzados y también de gente que piensa por sí misma.

También es de avanzados escuchar a tu corazón y no creerte lo que te diga ningún entrenador canino. Lo que te diga yo tampoco, claro.

Bueno.

El caso es que hablamos de muchas cosas en la clase. De tantas que podría escribir mails durante por lo menos un mes entero.

También podría hablarte de lo bueno que soy y de la cara que se le quedó a esta alumna al ver lo que su perro consiguió hacer en pocos minutos.

Vio con sus propios ojos cómo su perro pensaba y tomaba buenas decisiones, esas que a nosotros nos gusta ver en nuestros perros.

Eso le daría un pequeño masaje a mi ego, pero a ti no te ayudaría en nada, así que mejor paso.

Prefiero hablarte del salto y de las conductas de monta, porque el perro de ayer saltaba y montaba mucho.

 

Que un perro salte no está mal. Significa que hay que escucharlo, que alguna necesidad tiene por ahí.

Que un perro monte no significa que esté más salido que el emérito en sus tiempos mozos o que te quiera dominar.

Eso son chorradas.

La conducta de monta se debe al estrés y a la subida del nivel de testosterona, que tienen tanto los perros como las perras.

Cuando la testosterona sube, eso es una invitación interna del cuerpo del perro a montar lo que sea.

Por eso es habitual ver a perros que montan a otros cuando están jugando.

No los quieren dominar, se los quieren zepillar.

De esta información puedes sacar las conclusiones que tú quieras, es una información que te doy yo para ti.

Y termino ya.

 

A Max, el perro con el que estuve ayer, también le costaba concentrarse y mantener la atención.

Esto es normal en perros con un nivel de estrés muy alto, o perros con los que nunca se ha entrenado nada.

También en perros que se emocionan muy rápido.

Ya sabes que si no tienes la atención de tu perro, no tienes absolutamente nada.

Entonces igual te interesa conocer un ejercicio para recuperar la atención de tu perro.

Bueno. Dos ejercicios que te explico en este vídeo de 1 minuto y 33 segundos:

Recuperar la atención y el foco

FER educador canino

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