4 sencillos puntos para prevenir las lesiones en nuestro perro

Los atletas caninos que practican el canicross, modalidad deportiva englobada dentro del mushing, precisan de unos cuidados específicos que garanticen la práctica segura del deporte, reduzcan la aparición de lesiones, y, sobre todo, aseguren su disfrute sin dolor o molestias asociadas

Para ello, no podemos pasar por alto los siguientes puntos: 

  • Conocer las características físicas de nuestro perro a la hora de adaptar su entrenamiento y marcarnos objetivos. 
  • Conocer y respetar sus características psicológicas
  • Establecer un vínculo con él a la hora de entrenar y competir. 
  • Hacer del deporte una práctica segura y, sobre todo, divertida
  • Utilizar un equipo adecuado y adaptado para él. 
  • Elegir cuidadosamente su alimentación
  • Proporcionarle, como deportista que es, los cuidados necesarios para que desarrolle su actividad deportiva de manera saludable y a pleno rendimiento. 

Es muy importante establecer unas pautas de manejo que eviten, en la medida de lo posible, las lesiones que puedan estar asociadas a la práctica habitual del deporte. 

¿Y cómo podemos conseguirlo? Pues muy fácil, solo hay que seguir estas sencillas recomendaciones: 

  • Realizar un correcto calentamiento
  • Permitir un adecuado enfriamiento tras el ejercicio. 
  • No olvidarnos de los estiramientos
  • Examinar a nuestro perro de manera rutinaria para detectar zonas de dolor o con restricción de movimiento. 

EL CALENTAMIENTO

El calentamiento previo prepara el cuerpo de nuestro perro para el ejercicio que realizará posteriormente y, además, mejora su rendimiento y velocidad. También, y recordemos que es uno de nuestros principales objetivos, minimiza la aparición de lesiones. 

Siempre es mejor si se ejecuta de una manera activa y, si es posible, reproduciendo a menor intensidad la práctica deportiva que va a realizar posteriormente. 

Podemos caminar, trotar, hacer ochos, enseñarle a que se estire… la imaginación al poder con tal de mantener al perro en calor antes del ejercicio. 

También, para preparar la musculatura, podemos hacer un masaje de deslizamiento por todo el cuerpo de nuestro perro. 

EL ENFRIAMIENTO

Un adecuado enfriamiento proporciona un gran beneficio físico, pues supone un retorno paulatino a las constantes vitales fisiológicas, además de favorecer un estado mental de transición previo al reposo

Ha de hacerse de forma gradual, por ejemplo, a trote lento o caminando durante 5 o 10 minutos. 

Es también el momento de hidratar a nuestro perro, teniendo mucho cuidado en evitar grandes ingestas. 

Tras la fase de enfriamiento, llega el momento de los estiramientos pasivos.

LOS ESTIRAMIENTOS

Tras el enfriamiento y sin dejar transcurrir más de 10 minutos aproximadamente, realizaremos estiramientos pasivos con nuestro perro. 

Sus beneficios son muchos: 

  • Mejoran la flexibilidad.
  • Recuperan la longitud normal de los músculos. 
  • Prevenimos y además detectamos contracturas musculares
  • Prevenimos también que aparezcan lesiones
  • Favorecemos y mejoramos la circulación sanguínea
  • Mejoramos el rango de movimiento articular, la coordinación y el tiempo de respuesta. 
  • Acortamos los tiempos de recuperación
  • Nos ayudan a detectar molestias o zonas de dolor

Como decíamos, no debemos realizar estiramientos con el perro “en frío”, pero, si por algún motivo nos hemos “pasado de tiempo”, caminar con él o realizar un masaje de deslizamiento será suficiente para tener los músculos listos para ser estirados. 

Los haremos siempre por el mismo orden, suavemente, y sin rebotes; es decir, manteniendo una tracción constante y mantenida en el tiempo durante, como mínimo, un minuto. 

Estos son unos ejemplos de estiramientos rutinarios:

EXAMEN RUTINARIO

Debemos aprender a conocer el cuerpo de nuestro perro, para poder detectar a tiempo molestias o puntos de dolor, antes de que sea tarde y representen un verdadero problema para él. 

Para ello podemos “imponernos” la obligación de realizar un pequeño examen físico rutinario con una frecuencia determinada, como por ejemplo cada dos semanas, comenzando por las extremidades posteriores, continuando por espalda, cuello y extremidades anteriores. 

Un veterinario familiarizado o especializado en Medicina Deportiva o en Rehabilitación, nos indicará cuáles son los puntos críticos que debemos vigilar en nuestro amigo, teniendo en cuenta sus características y el deporte que practica. 

Siguiendo estas sencillas pero importantes pautas, proporcionaremos a nuestro amigo una vida deportiva más segura, más sana, y más divertida. 


Nuria Otero Queijas

http://www.integralvetter.com/
http://www.hospitalveterinario4octubre.com/

FER educador canino

FER educador canino

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Javier Mestre

    Hola, Fernando. El artículo está incompleto. Faltan los ejemplos de estiramientos rutinarios. Gracias!!

  2. Fernando Pérez

    ¡Hola Javier! No, yo creo que está bien, lo que pasa es que son varias imágenes y a veces tardan un poco en cargar. Dale tiempo y si no recarga la página y me dices, ¿vale?

Comentarios cerrados.