7 claves para el perro reactivo

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AGRESIVIDAD Vs REACTIVIDAD

No es lo mismo un perro agresivo que un perro reactivo. Si cuando vas paseando con tu perro y pasas al lado de ese estímulo que le hace ladrar, consigues llamar su atención y desviarlo de ese foco, entonces tienes un perro reactivo pero no agresivo. Si la intensidad de su ladrido es tan alta que no consigues focalizar su atención, entonces sí podrías tener un perro agresivo.

Tu perro no es capaz de gestionar por sí solo todos eses estímulos que le rodean, por eso ladra, se abalanza o hace cualquier otro comportamiento sin función aparente.

¿POR QUÉ TU PERRO ES REACTIVO?

  • Malas experiencias: con otros perros o estímulos.
  • Mala etapa de cachorro: en donde la socialización ha sido insuficiente o no del todo buena.
  • Inseguridad y miedo: que puede ser genético o provocado por nosotros.
  • Un mal manejo de correa: normalmente paseas con tu perro con la correa tensa y el paseo con tu perro no es un momento de relax sino más bien todo lo contrario.
  • Mala obediencia: centrada sobre todo en el foco en ti y el autocontrol.
  • Estrés: si tu perro reacciona todos los días que sale a pasear, su nivel de estrés será muy alto. El primer paso en el tratamiento será bajar esos niveles.

LAS 7 CLAVES PARA TU PERRO REACTIVO

  1. Nunca castigues a tu perro cuando se muestre reactivo: en realidad nunca tendrías que castigar a tu perro, pero si lo haces en este caso solo conseguirás agravar el problema principalmente por dos motivos: estarás reforzando su conducta al prestarle atención y serás un reflejo te tensión para él cuando deberías serlo de calma.
  2. Elimina todos los estímulos que sepas que van a poner a tu perro reactivo: sobre todo al principio del tratamiento, en la primera etapa, para bajar los niveles de estrés de tu perro antes de exponerlo de nuevo a esos estímulos.
  3. Premia la actitud relajada de tu perro: con tu ayuda y la de un profesional, cada vez que tu perro se muestre tranquilo ante eso que reaccionaba, tienes que premiarlo dándole comida.
  4. Nunca busques una relación cercana con otro perro si el tuyo está muy excitado: más bien intenta que las relaciones sociales de tu perro sean calmadas y con perros estables.
  5. Evita que tu perro reaccione: juega con las distancias, dale espacio respecto a otros perros, mantente tranquilo y si tu perro está estable, prémialo con comida.
  6. Trabaja el foco con tu perro: antes de que tu perro reaccione, distráelo con comida, juega con él o intenta que establezca contacto visual contigo.
  7. Trabaja el redireccionamiento: entrena mucho el que tu perro te mire y que pueda pasar un buen rato haciéndolo para que luego puedas ponerlo en práctica tan pronto vea ese estímulo con el que reacciona y te mire a ti en vez de a él.

MANEJO DE CORREA

Tienes que entrenar con un profesional el que tu perro pasee relajado, no tire de la correa o pueda pasear a tu lado en determinados momentos que tú se lo pidas. Todo esto se centra en 4 puntos:

  1. Si hay tensión no se avanza.
  2. No hacer nada, simplemente pararte, si tu perro tira.
  3. Premiar con comida el andar relajado a tu lado.
  4. Trabajar señales que llamen la atención de tu perro para cambiar de dirección o premiarlo.

Obviamente esto que acabo de contarte sobre la correa es muy simple y resumido, podrás completarlo con el siguiente material extra.

MATERIAL EXTRA

En la sección “Mis cursos” de mi web podrás descargarte gratis la guía “Reactividad perruna”, 21 páginas con listas e imágenes que te ayudarán a profundizar más en el problema de reactividad de tu perro.

Unos consejos más amplios sobre el manejo de correa con tu perro más 8 ejercicios prácticos que podrás aplicar y poner en práctica hoy mismo con tu perro reactivo.

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Y ahora dime tú, ¿tienes un perro reactivo? ¿Estás entrenando con él? ¿Has aplicado todo lo anterior pero no has notado mejoría? Comparte este artículo con todos tus amigos para que sepan cómo tratar el problema de reactividad de su perro.

 

Fernando Pérez

Fernando Pérez

Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. Simplemente genial, ha sido un placer escuchar tus consejos gracias por facilitarnos el poder ser mejores guías.

  2. Hola Fernando, me he suscrito a tu blog, la guía de perros reactivos me ha resultado muy interesante y útil. Voy a ponerlo en marcha lo antes posible, creo que con Sally no me será difícil, es una perra muy inteligente y obediente. Tengo alguna duda que quisiera comentarte. Sally tiene año y medio, es una hembra mestiza de podenco y bodeguero, está castrada. Desde siempre fue muy miedosa, pero he conseguido que avance en muchos aspectos al respecto, con los perros es bastante sociable, con las personas no tanto, con las personas actúa en modo pasota. Achaco su reactividad al miedo genético de sus padres ya que a ella la tengo desde los tres meses y la he sociabilizado todo lo posible. No suele tirar de la correa salvo cuando se está acercando al pipican, porque le encanta jugar allí con otros perros. El tema es que algunas veces, estando jugando con alguno de sus amigos, de repente se gira y se revuelve. Es como un «mucho ruido y pocas nueces» porque no les hace nada, y es cuestión de segundos. Pero últimamente lo hace más a menudo y me preocupa. yo la separo y trato de distraerla, pero no sé cómo anticiparme a algo tan rápido. Como debería hacerlo?. La gente piensa que es agresividad o que «se le ha ido la bola» pero ella es muy buena y muy noble. También lo hace cuando un perro la acosa, o un perro nuevo se acerca muy deprisa.
    También creo que cometo un error, y es llevarla al pipican sin antes darle un buen paseo para que así entre más relajada y menos excitada, tú que me aconsejas.
    Agradecida de antemano
    Davinia

    1. ¡Hola Davinia! Qué genial que te hayas animado a escribirme, muchas gracias. A medida que te iba leyendo, tú misma dabas muchas claves de cuál puede ser el problema y también la solución. Quizá por experiencias previas no muy agradables o por una no muy buena gestión de las relaciones de Sally cara a cara con otros perros, ella no se nota cómoda cuando un perro se le acerca muy rápido; por otro lado es lo normal, ese es el primer paso, interiorizar que igual el “problema” no lo tenga ella sino los otros perros. Luego el ambiente tampoco ayuda, lo digo porque normalmente esos pipicanes están cargados de extrés y excitación. Los perros juegan sin control, llegan con una actividad previa muy grande… Y eso genera conflictos e incomodidades como le pasa a Sally. Entonces la solución rápida sería: evitar un tiempo los pipicanes, apoyar a Sally y no dejar nunca que otro perro la acose o le invada su espacio muy rápido, gestionar con calma y en un ambiente relajado las relaciones de Sally. Mejor con correa por si la cosa no va bien y ella reacciona. La idea sería irse y premiar su comportamiento estable antes de que reaccione. Pero eso, yo estaría más pendiente de a qué perros le presentas (los más estables), y cuáles no más que de su comportamiento en sí, que es una consecuencia de lo anterior. ¿Me explico? Esto es muy general, habría que ver el caso de forma personal y al detalle. En unos meses, a mayores de la guía de reactividad, sacaré un curso avanzado de reactividad en el Campus, echa un ojo porque igual os viene bien. El campus es campus.fernandopef.com Venga, ¡nos seguimos!

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